El arroz de Calasparra es conocido en España y el mundo, sin que para ello haya sido necesario ningún tipo de acción publicitaria. Para imponerse solo le ha bastado su tradicional calidad y el buen hacer de los agricultores arroceros calasparreños; prueba de ello es la concesión de la Denominación de Origen Calasparra, siendo el único arroz en el mundo que disfruta de este precado aval de garantia y calidad.
ES ÚNICO POR su climatología, cultivándose en un area muy montañosa y soleada, con una altitud que oscila entre los 340 y 500 sobre el nivel del mar.
POR la frialdad y pureza de sus aguas, ya que a esta altura de su cauce no existe riesgo de contaminación alguna .
POR su sistema de riego con una constante renovación del agua permitiendo una variada fauna dentro de los arrozales.
POR la alternacia del arroz con otros cultivos, y el descanso periódico de la tierra, favoreciendo la regeneración del suelo y aprotando los elementos necesarios para mantener una calidad suprema.
POR el mantenimiento de semillas tradicionales que practicamente solo se utilizan en Calasparra.
POR su lenta maduración, con un ciclo que se alarga hasta un 30% más que el resto de los arroces.
POR su deshidratación natural, que lo distingue el la mesa en sabor y dureza y gran resistencia al "empastado".
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